Modelo analítico creado por el economista francés François Quesnay en 1758, considerado uno de los primeros intentos de describir el funcionamiento de una economía como un sistema interconectado de flujos circulares.
El Tableau économique (Tabla económica) es la obra central de la escuela fisiócrata, la cual defendía que la riqueza de una nación procede, ante todo, del valor creado en la agricultura. Por eso, François Quesnay —médico de la corte del rey frances Luis XV— imaginó la economía de forma similar al sistema circulatorio del cuerpo humano: un conjunto de flujos que se mueven y se renuevan de manera constante.
A partir de ahí, el diagrama muestra el mecanismo del flujo circular. Por un lado, la clase productiva utiliza sus ingresos para pagar rentas a los propietarios y, además, compra bienes manufacturados a la clase estéril. Por otro lado, tanto la clase estéril como la propietaria emplean esos ingresos para adquirir alimentos a los agricultores y realizar intercambios entre sí.
De este modo, Quesnay pone el foco en la interdependencia: la riqueza originada en la tierra se reparte por toda la sociedad mediante un circuito continuo de ingresos y gastos.
Sin embargo, la idea de que solo la agricultura genera valor fue superada por la economía clásica posterior, especialmente con Adam Smith. Aun así, la aportación del Tableau économique fue revolucionaria, ya que se considera el primer modelo macroeconómico que representa la economía como un sistema cerrado y, en cierto equilibrio, donde la producción de un sector se transforma en el ingreso de otro.
Por tanto, su importancia va más allá de la fisiocracia. En efecto, este enfoque anticipó conceptos clave como el flujo circular de la renta, las tablas de insumo‑producto y la contabilidad nacional moderna, influyendo en la forma en que hoy entendemos la economía como un sistema de relaciones y flujos.