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Interés

Es el precio del dinero en el tiempo: lo que se paga por usar capital ajeno o lo que se cobra por prestarlo. Suele expresarse como un porcentaje sobre el capital durante un periodo determinado, normalmente anual.

El interés es el mecanismo que convierte el valor del tiempo en dinero. Cuando alguien pide un préstamo, no solo recibe una cantidad de capital, sino la posibilidad de disponer de ese dinero hoy en lugar de esperar a reunirlo con ahorro futuro.

Al devolver el préstamo, debe pagar el principal más un interés que compensa al prestamista por renunciar a su propio consumo presente y asumir el riesgo de impago.

Ese equilibrio entre coste para el deudor y recompensa para el acreedor convierte al interés en una pieza central del funcionamiento del sistema financiero.

En la práctica, se distingue entre:

  • Tipo de interés nominal: porcentaje fijado en el contrato.
  • Tipo de interés real: descuenta el efecto de la inflación y refleja el poder adquisitivo efectivo de lo que se paga o se cobra.


También existen diferentes estructuras de interés:

  • Simple: cuando se calcula solo sobre el capital inicial.
  • Compuesto: cuando los intereses se van sumando al capital para generar nuevos intereses, lo que acelera tanto el crecimiento de inversiones como el coste de las deudas a largo plazo.

Herramienta de política monetaria

 

El interés es además la principal herramienta de la política monetaria. Los bancos centrales fijan tipos de referencia que influyen en el coste del crédito para bancos, empresas y familias.

Cuando los tipos de interés bajan, se abarata la financiación, se impulsa el consumo y la inversión, pero aumenta el riesgo de endeudamiento excesivo e inflación. Cuando los tipos suben, se encarece el crédito, se modera la demanda y, aunque puede enfriar la economía, ayuda a controlar las presiones inflacionistas y a estabilizar la moneda.

El tipo de interés actúa como una señal que coordina el encuentro entre ahorradores e inversores.

Tipos altos indican que el capital es relativamente escaso o muy demandado, incentivando a ahorrar más y a seleccionar solo proyectos realmente rentables.

Tipos bajos, en cambio, señalan mayor abundancia de crédito y facilitan que se financien más proyectos, lo que puede impulsar el crecimiento, pero también dar lugar a malas inversiones si el precio del dinero se mantiene artificialmente bajo durante demasiado tiempo.

Ejemplo de préstamo con interés simple y compuesto

Tipo de interés Datos del préstamo Cálculo Capital final a 3 años
Interés simple Principal: 1.000 €
Tipo anual: 5 %
Plazo: 3 años
Interés = 1.000 × 0,05 × 3 = 150 €
Capital final = 1.000 + 150
1.1150 €
Interés compuesto Principal: 1.000 €
Tipo anual: 5 %
Plazo: 3 años (capitalización anual)
Capital final = 1.000 × (1 + 0,05)3
≈ 1.000 × 1,157625
1.157,63 €

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