Periodo histórico, aproximadamente entre los siglos XV y comienzos del XVII, en el que las potencias europeas emprendieron grandes exploraciones marítimas y expansión colonial por África, Asia y América.
La Era de los Descubrimientos, también llamada Edad de la Exploración, es la etapa en la que países como Portugal, España, y más tarde Inglaterra, Francia y los Países Bajos, exploraron sistemáticamente los océanos y descubrieron rutas hacia África, Asia y América entre los siglos XV y XVII. Estas expediciones dieron lugar a la colonización europea de amplias regiones del mundo y al nacimiento de una economía verdaderamente global.
La llamada Era de los Descubrimientos se inicia con las expediciones portuguesas a lo largo de la costa africana desde inicios del siglo XV y culmina, a grandes rasgos, hacia comienzos del siglo XVII, cuando la mayor parte de las rutas oceánicas estratégicas ya habían sido trazadas.
Navegantes como Bartolomeu Dias, Vasco da Gama y Cristóbal Colón abrieron el paso al Índico rodeando África y al continente americano atravesando el Atlántico, mientras que la circunnavegación de Magallanes y Elcano demostró de forma definitiva la dimensión global del planeta.
Los motivos de esta expansión fueron múltiples. Por un lado, las monarquías europeas buscaban nuevas rutas comerciales hacia Oriente para acceder directamente a especias, seda, metales preciosos y otros productos de alto valor, evitando intermediarios y el bloqueo de las rutas tradicionales tras la caída de Constantinopla. Por otro lado, el crecimiento demográfico, el avance de las técnicas náuticas y la competencia entre reinos por prestigio y poder estimularon la financiación de viajes cada vez más ambiciosos.
Las consecuencias económicas y políticas fueron profundas. La apertura del Atlántico y del Índico generó una red de intercambios que unió Europa, África, Asia y América, dio origen al comercio triangular y al sistema colonial, y sentó las bases del mercantilismo y de la futura economía capitalista global.
El flujo masivo de metales preciosos americanos, especialmente plata, alimentó la Revolución de los Precios en Europa y financió guerras, Estados y nuevas formas de empresa comercial, como las grandes compañías privilegiadas.
El impacto social y cultural tampoco fue menor. La Era de los Descubrimientos trajo consigo el encuentro —a menudo violento— entre europeos y pueblos de otros continentes, la expansión del cristianismo, la difusión de enfermedades devastadoras para las poblaciones indígenas y la consolidación del comercio de esclavos africanos hacia América.
Al mismo tiempo, se amplió el conocimiento geográfico, impulsó la cartografía, la astronomía y la navegación científica, y contribuyó a la transición desde la Edad Media hacia la Edad Moderna y el mundo globalizado actual.