La economía política es el campo de estudio original del que surgió la economía moderna. En los siglos XVIII y XIX, pensadores como Adam Smith, David Ricardo o Karl Marx se consideraban «economistas políticos», cuyo análisis no separaba la economía de su contexto social, político e histórico.
Estudiaban la producción y distribución de la riqueza en el marco de las leyes, las instituciones y las relaciones de poder de una sociedad. Su enfoque era intrínsecamente interdisciplinario y a menudo tenía una dimensión normativa, preocupándose por cuestiones de justicia y bienestar social.
Con el auge de la economía neoclásica a finales del siglo XIX, la disciplina tendió a volverse más abstracta y matemática. Se separó de la ciencia política y la sociología, dando lugar al término «economía» (economics) para distinguirla de la «economía política» (political economy).