Sistema político y económico mediante el cual un Estado extranjero domina y explota un territorio ajeno, imponiendo su control sobre recursos, población y estructuras sociales.
El colonialismo ocurre cuando una potencia (metrópoli) conquista y gobierna otro territorio (colonia) para extraer sus recursos y mano de obra, a menudo desplazando o sometiendo a la población local, como en la expansión europea entre los siglos XV y XX.
Este sistema se caracteriza por la creación de colonias, que son territorios administrados directamente por la metrópoli, diferenciándose de otras formas de dependencia como protectorados; implica no solo ocupación territorial, sino también la posible migración de colonos que desplazan a los indígenas, a veces mediante violencia o genocidio, y justificado por ideas de superioridad cultural o racial.
Aunque existió en civilizaciones antiguas como las romanas o fenicias, el colonialismo moderno se consolidó con la expansión europea desde el siglo XV, impulsado por el mercantilismo y la Revolución Industrial, alcanzando su pico en el siglo XIX.
Se distingue del imperialismo, que puede ser indirecto sin asentamiento permanente, mientras que el colonialismo a menudo involucra explotación directa y dependencia económica, generando legados duraderos como desigualdades en desarrollo, instituciones y capacidad estatal en los países descolonizados.