Las características metodológicas de la economía mainstream incluyen un fuerte énfasis en la formalización matemática, la construcción de modelos abstractos y el uso de técnicas econométricas para el análisis empírico.
El supuesto de racionalidad de los agentes, aunque ha sido matizado por la economía comportamental, sigue siendo un punto de partida fundamental. El análisis se centra en conceptos como la eficiencia, el equilibrio, los incentivos y el coste de oportunidad.
La economía mainstream se contrasta con las escuelas de pensamiento heterodoxas, como la economía postkeynesiana, la economía marxista o la Escuela Austríaca. Estas escuelas la critican por sus supuestos poco realistas y su enfoque abstracto.
A pesar de estas críticas, la economía mainstream es la que se enseña en la gran mayoría de las universidades. Tambien domina las publicaciones académicas y el asesoramiento político, consolidándose como el enfoque predominante en la disciplina económica.