Estado estacionario
Situación en la que una economía alcanza un nivel constante de capital y de población, de modo que deja de crecer en el tiempo. En ese punto, la inversión neta es cero porque el ahorro solo compensa la depreciación del capital, y las variables per cápita permanecen estables.
El estado estacionario es el equilibrio de largo plazo en el que una economía mantiene un stock de capital y un tamaño de población constantes, sin crecimiento económico adicional. En este escenario, el producto total puede seguir cambiando al ritmo de la población o la tecnología, pero la producción por habitante se estabiliza y deja de aumentar.
Estado estacionario en macroeconomía
En macroeconomía, el estado estacionario describe la situación a la que tiende una economía cuando la acumulación de capital deja de elevar la producción per cápita. Ocurre porque el rendimiento adicional de nuevas inversiones se reduce hasta igualar la depreciación.
Una vez alcanzado este punto, el stock de capital por trabajador permanece constante. El nuevo capital que se incorpora solo compensa el desgaste del existente y el aumento de la población, sin generar crecimiento extra del nivel de vida.
Referencia en modelo de Solow-Swan
Los modelos de crecimiento, como el modelo de Solow-Swan, utilizan el estado estacionario como referencia para analizar la dinámica de convergencia. Cuando una economía está muy por debajo de su estado estacionario, el capital es escaso y la rentabilidad de invertir es alta, por lo que puede crecer rápidamente.
A medida que se acerca a su estado estacionario, el rendimiento del capital disminuye y el ritmo de crecimiento se ralentiza. Finalmente, la economía se estabiliza alrededor de ese nivel de capital por trabajador.
En la tradición clásica, autores como John Stuart Mill interpretaron el estado estacionario no solo como un límite técnico al crecimiento, sino también como un posible estadio deseable. Una vez cubiertas las necesidades básicas, la sociedad podría centrarse en mejorar la calidad de vida, la distribución de la renta y las condiciones sociales.
En enfoques contemporáneos de economía ecológica, el concepto se ha retomado para plantear una economía de estado estacionario. Esta mantendría constantes el uso de recursos y la población dentro de los límites del planeta.
Este enfoque ecológico subraya que, en un mundo finito, el crecimiento cuantitativo continuo no puede sostenerse sin degradar el capital natural. Por ello, propone una economía con stocks físicos relativamente estables y un desarrollo principalmente cualitativo —mejores tecnologías, organización y bienestar— más que un aumento ilimitado del tamaño material de la producción.