Keynesianismo
Teoría económica inspirada en la obra de John Maynard Keynes. Aboga por la intervención activa del Estado en la economía para gestionar la demanda agregada, estabilizar los ciclos económicos y combatir el desempleo.
El keynesianismo es una escuela de pensamiento macroeconómico que surgió tras la publicación de La teoría general del empleo, el interés y el dinero de John Maynard Keynes en 1936, como respuesta directa a la Gran Depresión. Su idea central supuso una ruptura con la economía clásica, la cual defendía que los mercados se autorregulan y tienden de manera automática al pleno empleo.
En cambio, Keynes argumentó que una economía de mercado puede estancarse en un «equilibrio con desempleo» cuando la demanda agregada, es decir, el gasto total de los agentes económicos, es insuficiente para absorber toda la producción posible con los recursos disponibles.
Las raíces psicólogicas de la inestabilidad
Según la teoría keynesiana, la principal causa de las crisis económicas reside en la insuficiencia de la demanda efectiva. En particular, la volatilidad de la inversión privada, determinada por las expectativas empresariales y la confianza, provoca altibajos que afectan al crecimiento. Por esta razón, el keynesianismo sostiene que el Estado debe desempeñar un papel activo y contracíclico, interviniendo para estabilizar la economía.
Durante las recesiones, cuando el gasto del sector privado disminuye, el gobierno debe estimular la demanda agregada mediante una política fiscal expansiva. Esto se logra, por ejemplo, aumentando el gasto público —en infraestructuras o servicios— o reduciendo los impuestos para impulsar el consumo y la inversión.
Este incremento de la demanda inicial produce lo que Keynes denominó el «efecto multiplicador», por el cual un aumento del gasto genera un impacto mayor en el nivel de renta y empleo total de la economía.
Por el contrario, en fases de expansión económica o riesgo de inflación, el Estado debería aplicar políticas fiscales restrictivas, ya sea reduciendo el gasto o incrementando los impuestos. Así, se consigue enfriar la economía y evitar desequilibrios que puedan poner en peligro la estabilidad a largo plazo.
Influencia y evolución del keynesianismo
El keynesianismo dominó tanto la teoría económica como la política económica de las principales economías occidentales desde el final de la Segunda Guerra Mundial hasta la década de 1970, un periodo conocido como la «Edad de Oro del capitalismo». Durante esos años, el crecimiento sostenido, el bajo desempleo y la expansión del Estado del bienestar reflejaron la influencia de las ideas keynesianas.
Sin embargo, a partir de los años setenta, esta escuela fue cuestionada por el monetarismo y otras corrientes como la nueva economía clásica. No obstante, muchas de sus propuestas clave, especialmente la importancia de la política fiscal para combatir las recesiones, resurgieron con fuerza tras la crisis financiera de 2008.