El monetarismo es una teoría económica que surgió en las décadas de 1950 y 1960 como una crítica al keynesianismo dominante. Su principal postulado, basado en la teoría cuantitativa del dinero, es que las variaciones en la oferta monetaria tienen una gran influencia sobre el PIB nominal a corto plazo y sobre el nivel de precios a largo plazo. En palabras de su máximo exponente, Milton Friedman, «la inflación es siempre y en todo lugar un fenómeno monetario», causado por un crecimiento de la cantidad de dinero más rápido que el de la producción.
Los monetaristas argumentan que, aunque un aumento inesperado de la oferta monetaria puede estimular la producción y reducir el desempleo a corto plazo, estos efectos son temporales. A largo plazo, los agentes económicos ajustan sus expectativas de inflación y la economía vuelve a su tasa natural de desempleo, pero con un nivel de precios más alto.
Los monetaristas consideran que la política monetaria no debe utilizarse de forma discrecional para intentar gestionar la demanda agregada, ya que los retardos en sus efectos pueden acabar desestabilizando la economía.