Neokeynesianismo
Es una corriente macroeconómica que actualiza las ideas de Keynes incorporando microfundamentos y expectativas, y explicando por qué precios y salarios pueden ajustarse lentamente.
El Neokeynesianismo (o Nuevo Keynesianismo) describe una economía donde las empresas y los trabajadores no ajustan precios y salarios de forma instantánea. Por ello, los cambios en la demanda, los costes o las condiciones financieras pueden traducirse en variaciones persistentes de producción y empleo en el corto plazo.
Además, este enfoque enfatiza que la coordinación entre agentes es imperfecta: incluso si todos buscan su interés, el resultado agregado puede ser ineficiente. Por eso, el análisis neokeynesiano suele partir de un entorno con competencia imperfecta y decisiones interdependientes
Rigideces nominales y reales
Una pieza central es la idea de rigideces de precios y salarios. En otras palabras, precios y sueldos no se ajustan instantáneamente ante cambios en la demanda o los costes, lo que provoca que las variaciones de gasto se traduzcan en cambios de producción y empleo, y no solo en inflación.
Del mismo modo, también se consideran rigideces reales (por ejemplo, fricciones de búsqueda y emparejamiento en el mercado laboral). En consecuencia, el desempleo puede persistir incluso cuando la economía empieza a recuperarse.
Implicaciones para la política económica
Dado que el ajuste es lento, la política monetaria puede influir en la actividad a través del tipo de interés, afectando al consumo y la inversión. Además, cuando hay una caída intensa de la demanda, la política fiscal puede actuar como estabilizador para sostener el gasto agregado, aunque su eficacia dependa del contexto.
Por tanto, el neokeynesianismo no se limita a «estimular por estimular»: propone reglas, busca credibilidad y diagnóstico del ciclo para reducir volatilidad, evitando respuestas procíclicas.
Críticas y debates habituales
Una crítica frecuente es que, según el modelo concreto, los resultados pueden depender mucho de supuestos sobre expectativas, formación de precios o comportamiento de los agentes.
Asimismo, se debate cuánto pesan las rigideces frente a otros factores (tecnología, oferta, regulación o shocks externos) en cada episodio histórico. En consecuencia, se recomienda usar el marco como guía analítica y contrastarlo con evidencia empírica.