Nueva
Economía Keynesiana
Respuesta técnica y rigurosa a los desafíos de la Nueva Macroeconomía Clásica, rescatando la necesidad de la intervención estatal pero desde una base microeconómica sólida.
La Nueva Economía Keynesiana es una corriente moderna que justifica la intervención pública basándose en la existencia de fallos de mercado, como las rigideces de precios y salarios. A diferencia del keynesianismo tradicional, esta escuela utiliza microfundamentos para explicar por qué los mercados no siempre alcanzan el pleno empleo de forma automática.
Esta escuela revolucionó el debate económico al demostrar que, incluso con agentes racionales, la economía puede sufrir periodos de ajuste lentos y dolorosos. En efecto, factores como los costes de menú o los contratos a largo plazo impiden que los precios bajen rápidamente ante una caída de la demanda. Por consiguiente, el dinero no es neutral a corto plazo y las fluctuaciones económicas pueden generar desempleo involuntario que el mercado por sí solo no logra resolver con prontitud.
El papel de la competencia imperfecta
Un avance crucial de esta doctrina fue el abandono de la hipótesis de competencia perfecta en favor de modelos de competencia monopolística. Por este motivo, las empresas tienen cierto poder para fijar precios, lo que refuerza la persistencia de las rigideces mencionadas anteriormente.
Además, la introducción de información asimétrica en los mercados financieros y laborales permite entender por qué el crédito y los salarios no siempre se equilibran, justificando así una política monetaria activa para estabilizar el ciclo
Hacia un consenso macroeconómico moderno
De igual modo, el desarrollo de esta corriente permitió sentar las bases de la actual síntesis moderna, al integrar sus hallazgos con herramientas técnicas de la escuela clásica. De esta manera, se reconoce que, aunque los individuos intentan actuar racionalmente, las imperfecciones del sistema requieren de reglas claras y de la actuación de los bancos centrales.
En resumen, la Nueva Economía Keynesiana proporciona el marco teórico fundamental para la mayoría de los responsables de política económica en la actualidad.